domingo, 8 de junio de 2014
Un choque catastrófico
Y me arrancaste la piel, trocito a trocito, y yo te desnude con tan solo una palabra: cállate, y hubo un choque catastrófico, entre tus labios y los míos. Lo malo es que no te acuerdas de las espinas que dejas clavadas, y tan solo besas para arreglar las cosas. Es una buena forma de olvidar, dejarnos de hablar y que un día nos encontremos juntos, tumbados en el sofá viendo algún canal aburrido en la televisión, sin saber cómo hemos llegado allí. Tal vez me mires me digas: "¿sigues enfadada?" Y claro, si me miras a los labios mientras tanto, me quedo sin responder. Y al final nunca salimos de dudas, preferimos destrozar más las cosas besándonos, total, es tan solo un choque catastrófico entre dos cuerpos que llevan mucho tiempo alejados
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